Hace varios años que la energía es tema de conversación y ocupa la agenda de los medios y de la opinión pública. No sólo por los últimos aumentos sino también porque por primera vez en muchos años, los argentinos estamos empezando a tomar conciencia del uso y de la administración responsable de la energía.

En Costa Esmeralda, nuestra historia está sumamente ligada a la historia de los recursos energéticos a nivel nacional. Desde los inicios del barrio (año 2005) buscamos obtener servicios energéticos que no existían en la zona. El más importante fue la electricidad. En su momento —allá por el año 2008— nos reunimos con los propietarios de los terrenos vecinos a Costa Esmeralda, que necesitaban al igual que nosotros, tener acceso a la electricidad. De esta manera, trabajamos para hacer frente a una obra que todos necesitábamos, y que implicaba el tendido de la línea desde Costa Esmeralda hasta Mar de Ajó.

Esa iniciativa lamentablemente no prosperó y la obra la terminó ejecutando únicamente Costa Esmeralda. La misma implicó una erogación importante para el tendido de 24 kilómetros de línea eléctrica (del Km 382 al 356) para empalmar con una línea existente que llega a Mar de Ajó. Sin perjuicio de ello, la energía provista desde Mar de Ajó hacia Costa Esmeralda nunca fue suficiente, ya que por un lado la cooperativa no tiene capacidad de suministrar mayor potencia y por el otro los primeros kilómetros (desde Mar de Ajó) se distribuyen por una línea de baja calidad. Para nivelar el consumo, Costa Esmeralda se encarga de suplementar la energía faltante con generación propia tanto con equipos propios como alquilados en el verano.

De cara al futuro, seguimos trabajando en cuatro opciones con diferente participación público y privada:

Por un lado, presentamos en la Dirección Provincial de Energía de la Provincia de Buenos Aires —con el apoyo del Municipio de la Costa— la obra de realización de una Estación Transformadora para tomar energía de la línea de alta tensión que pasa del frente a Costa Esmeralda. Afortunadamente este proyecto fue incluido en el presupuesto 2017 de la Provincia con la idea de ser licitada en abril y con un plazo de 3 años. Esta obra no implicará erogaciones por parte del proyecto.

En segunda instancia, estamos acordando con Clyfema (Cooperativa Eléctrica de Mar de Ajó) para continuar y finalizar la línea eléctrica ejecutada desde el Km 356 hasta Mar de Ajó donde nos aportarían potencia exclusiva. Si esta iniciativa prospera tendremos energía suficiente desde diciembre 2017 y por los siguientes 5 años, donde ya debería finalizar la obra mencionada anteriormente. Esta obra implicaría el aporte de fondos por parte del proyecto y, eventualmente que quieran sumarse al suministro, también de los proyectos vecinos.

En tercer lugar, hemos podido retomar, junto con los desarrolladores de la zona llas reuniones conjuntas para realizar el tramo de línea desde Costa Esmeralda hacia Pinamar, tarea que incluye la ampliación de potencia de la Estación Transformadora de Pinamar y que permitiría anillar la línea hacia Mar de Ajó, lo que implicaría una amplia variedad de maniobras para hacer frente a situaciones de corte. Este proyecto se encuentra avanzando en sus instancias de factibilidad técnica.

Por último, nos hemos reunido con algunas empresas para analizar la generación de energía solar y eólica aunque todavía no hemos avanzado en un proyecto concreto.

Respecto del Gas, la obra contempló la construcción de una estación reguladora de gas para el gasoducto de alta presión que pasa en frente de la ruta 11. Esta obra incluyó el cruce de la ruta y la distribución para cada frente de lote.

Lamentablemente, la situación energética actual complica el escenario. La Secretaría de Energía prohibió a muchas distribuidores y subdistribuidoras de todo el país, incluyendo a Compañía de Gas de la Costa, la realización de nuevas conexiones de usuarios. Es decir que no están instalando temporariamente nuevos medidores.

Ambos servicios (eléctrico y gas) replican el contexto energético que se esta viviendo a nivel nacional. Esperamos que sea una situación temporaria, que mejorará con la realización de inversiones públicas de fondo que aumenten la capacidad instalada.

Mientras tanto, nuestra tarea como vecinos implica tomar conciencia de esta realidad y hacer un uso racional de la energía.